¿Cómo identificar los correos maliciosos? Los correos electrónicos maliciosos son tácticas empleadas por los ciberdelincuentes para engañar a las personas/empresas y obtener información sensible como, por ejemplo, contraseñas, datos bancarios o información personal privada.  

La seguridad digital es primordial en la era actual, y estar bien informados es el primer paso para protegernos. Saber identificar correos maliciosos en el mundo actual es crucial, un mundo en el que los ciberataques están a la orden del día y pueden causar grandes estragos, tanto a personas particulares como a empresas. 

Aspectos clave para identificar los correos maliciosos

La regla de oro es siempre ser escéptico y, si algo no parece correcto, es mejor verificarlo antes de actuar. La seguridad en línea requiere una combinación de herramientas, conocimientos y sentido común. Estos correos pueden presentarse de muchas formas, pero hay algunas señales comunes a las que hay que estar atentos. Conozcamos cómo identificar los correos maliciosos:

  • Errores gramaticales y ortográficos: 

Muchos correos maliciosos están plagados de errores gramaticales, mala puntuación o uso incorrecto de la terminología. Si recibes un correo que parece poco profesional o tiene errores evidentes es una clara señal de alerta.

  1. Direcciones de correo sospechosas: 

A menudo, el remitente tiene una dirección de correo que intenta imitar a una empresa legítima, empleando dominios muy similares, pero con pequeñas variaciones o errores. Por ejemplo, en vez de «@empresa.com», podrías ver «@empresaa.com» o «@empresa.net». 

  1. Solicitudes no solicitadas de información personal: 

Las instituciones legítimas rara vez solicitan información personal o financiera por correo electrónico. Si recibes un correo pidiendo que verifiques tu contraseña, número de tarjeta de crédito o cualquier otro dato personal sin que lo hayas solicitado, desconfía.

  • Enlaces sospechosos: 

Antes de hacer clic en cualquier enlace, coloca el cursor sobre él para ver a dónde dirige realmente, pero siempre sin clicar. Si la URL parece extraña o no coincide con el sitio web oficial de la empresa que supuestamente te envió el correo, no hagas clic y bórralo inmediatamente. 

  • Archivos adjuntos no solicitados: 

Abre con precaución los archivos adjuntos. Si no esperabas recibir un archivo o el correo parece sospechoso de cualquier manera, no lo abras. Podría contener un malware o un virus que infecte tu dispositivo.

  • Urgencia falsa: 

Muchos correos maliciosos intentan presionarte para que actúes rápidamente, con mensajes como «Tu cuenta será suspendida» o «Haz clic ahora para confirmar». Las empresas legítimas rara vez crean esta sensación de urgencia.

  • Sospecha de premios u ofertas: 

Si suena demasiado bueno para ser verdad, probablemente es que no lo sea. Desconfía de correos que te informen que has ganado un premio, especialmente si no participaste en ningún sorteo.

  • Personalización inadecuada:

Si bien los correos legítimos de empresas con las que tienes una relación suelen dirigirse a ti por tu nombre completo, los correos maliciosos a menudo emplean saludos genéricos como «Estimado cliente» o «Estimado usuario».

  • Solicita pagos inesperados: 

Si un correo te pide realizar un pago que no estabas esperando, o te notifica sobre una supuesta deuda que desconoces, deberías sospechar de su veracidad. Evidentemente, nunca deberás abonar ni un céntimo. 

  • Diseño y formato pobres: 

Frecuentemente, los correos maliciosos presentan un diseño desorganizado, imágenes de baja calidad o logos que no coinciden exactamente con la marca que dicen representar.

Consejos para evitar verse afectado por los correos maliciosos

    • Mantén actualizado tu software antivirus y antimalware
    • No compartas tu dirección de correo electrónico innecesariamente
    • Usa filtros de spam o herramientas de seguridad específicas para correos electrónicos
  • Asegúrate de instalar regularmente las actualizaciones y parches de seguridad
    • Activa la autenticación de dos factores para tus cuentas en línea
    • Infórmate y capacita a quienes compartan tu espacio de trabajo o tu hogar
  • No accedas a tus correos electrónicos desde redes Wi-Fi públicas 
  • Asegúrate de tener copias de seguridad recientes para recuperar tus datos 
  • No confíes ciegamente en la dirección del remitente, ya que puede ser falsificada
  • Si tienes dudas sobre la legitimidad de un correo, contacta directamente a la empresa o institución a través de medios oficiales, sin usar los datos proporcionados en el correo sospechoso.

Recuerda que siempre es mejor prevenir. Ante la menor sospecha, no hagas clic, no descargues archivos y no compartas tu información. Tomar medidas preventivas y permanecer constantemente informado es la mejor defensa ante los correos maliciosos. Aunque no se puede garantizar una protección del 100% al seguir estas medidas preventivas, conseguirás reducir de manera significativa el riesgo de ser víctima de los ciberdelincuentes.