Confianza en internet

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Confianza en internet, ¿cómo?.

Hoy en día estamos acostumbrados a realizar casi cualquier transacción por Internet: desde comprar unos zapatos o reservar unas vacaciones a realizar transferencias a través de banca online. Aunque hace ya bastante años que este sistema funciona de forma casi idéntica a las compras físicas, el hecho de que el comerciante y el cliente no se encuentren frente a frente (muchas veces no residen ni en el mismo país) puede provocar que algún sinvergüenza se quiera aprovechar de la situación.

Es por ello que al usuario internauta (consumidor online) de entrada le cuesta confiar. Le cuesta asimilar una confianza en internet y en las compras que se realizan mediante la red de redes. El usuario está más que saturado de publicidad, spam y comunicación mediática muy agresiva y, que en ocasiones, roza la estafa.

Cuando vamos a adquirir un producto o un servicio a través de Internet, al igual que en cualquier tienda tradicional, sabemos que toda la información publicada (anuncios, precios, condiciones, etc.) debe respectarse al considerarse contractual.

En el mundo tradicional es fácil obtener una prueba irrefutable de las condiciones de una oferta o promoción ya que suelen existir folletos en papel que soportan nuestra versión de los hechos pero en el mundo digital donde la única prueba de un precio es el texto o una imagen que está publicado en la página web que controla el propio vendedor.

¿Cómo asegurarnos de navegar con plena confianza en internet?

Teniendo gestión directa de su propio entorno podría modificar cualquier texto o imagen de su propia página web lo cual nos dejaría sin pruebas ante una reclamación.

Si bien existen servicios que almacenan un histórico de todo aquello que apareció en Internet, como Internet Archive, estos sistemas no permiten garantizar que vayamos a encontrar la información modificada ni permiten garantizar de forma fehaciente y con validez legal que realmente la información existió y fue posteriormente modificada.

Para solventar esta problemática se han desarrollado diferentes protocolos de certificación basados en el uso de sellos temporales (timestamp) que permitan certificar que un determinado documento existió en un momento dado. Así se puede garantizar que una información era la que se indica o, como mínimo, si dicho documento ha sido modificado a posteriori.

El problema de este sistema es que se necesita una tercera parte de ‘confianza en internet‘ (confianza online) independiente, es decir distinta del cliente y el vendedor, que será quien certifique la información.

Ymant | comunicaciónConfianza en internet

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